PUERTA DEL BESO

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ARTIST CONSTANTIN BRANCUSI 

INAUGURADA EN EL AÑO DE 1938

UBICADA EN RUMANIA JUDETUL GORJ

JARDIN PUBLICO TIRGU JIU

LA PUERTA DEL BESO REPRESENTA CUANDO NOSOTROS PASAMOS DE ESTA VIDA DEL PLANO FÍSICO EN OTRA VIDA EN PLANO ASTRAL DE UNA FORMA DE MATERIA A OTRA FORMA DE MATERIA Y LA CONTINUACIÓN DE LA VIDA EN EL MUNDO ESPIRITUAL.

Desde la aparición del hombre en la tierra, el fenómeno de la muerte ha sido motivo de preocupación y ha desarrollado en el hombre los pensamientos más profundos cuando el estado de quietud y frialdad abarca al cuerpo humano en el momento de la muerte y también cómo todos estamos sujetos al sentimiento de dolor de ver a un ser querido irse de nuestro lado en el mundo invisible para nuestros ojos.

Cuando ha llegado la hora de la muerte, no hay poder en el mundo, tampoco hay ciencia humana que pueda evitar este fenómeno, de la salida del espíritu del mundo físico y su paso al mundo espiritual - el mundo hiperfísico, con sus materiales y sus formas - que no se puede ver, sentido y conocido como su existencia porque las personas, que hoy alcanzan una cierta etapa en la gran escala de la evolución, no tienen a su disposición más que los órganos sensoriales necesarios para el mundo físico. 

Es muy cierto que todos los seres humanos tienen en su sistema además de los órganos para los sentidos físicos, otros para la percepción de los la materia invisible, porque así es como fueron creados los humanos, que son seres mucho más complejos y dotados más de lo que conoce la ciencia de hoy. 

El cuerpo humano es la maquinaria más grandiosa de todo el Universo, en él existe todo lo que el Gran Arquitecto creó cuando le dio la chispa divina, pero estos sentidos duermen y permanecen en forma latente en nuestro ser.

 Hay tres categorías de personas y, por lo tanto, las opiniones se dividen:

-la primera categoría, es la de los materialistas que consideran que la vida humana es solo esta experiencia en la tierra y que termina con la muerte, ya que no hay ningún tipo de vida más allá de la muerte física.

 

-la segunda categoría, la que confía en la existencia de la vida después de la muerte del cuerpo, pero no puede explicar dónde y de qué forma es posible algo así.

-la tercera categoría es la de los iniciados que tienen un llamado y una apertura al mundo espiritual y que conocen y entienden la evolución del espíritu humano después de la muerte.

Es muy importante que cuando pasemos de una forma de existencia a otra forma de existencia, saber cómo comportarnos y cómo entenderla.

Solo tenemos que armar, de manera original, las piezas de un rompecabezas dentro de un complejo muy variado de conocimiento universal.

El hombre posee en el otro mundo sus sentidos: la memoria, el pensamiento y los sentimientos que tenía en este mundo, y deja nada más que su cuerpo terrenal.

Toda una vida de experiencias obtenidas de los estudios y del conocimiento acumulados por la sabiduría se borran en un instante, existimos por un intervalo de tiempo ridículamente corto y luego desaparecemos. ¡¿Bajo estas condiciones cuál es el propósito de esta vida y cuál es la razón que tiene la materia consiente de surgir y luego desaparecer?!.

El cuerpo humano consiste en un conjunto de células formadas por un complejo de productos químicos – que a su vez están formados por moléculas y átomos; el átomo consiste en partículas con energía eléctrica y electromagnética llamada electrón.

 

Hasta aquí, ha alcanzado el descubrimiento la ciencia moderna – esta materia se llama física cuántica, pero todavía es un largo camino para llegar conocer la materia prima de la que estaba compuesto el electrón.

La materia prima de la que estaba compuesto el electrón se constituye de partículas ultramicroscópicas, pensantes, sensatas, que tienen memoria, voluntad, inteligencia y están en movimiento eterno.

 

Por lo tanto, el hombre es un universo en miniatura, que abarca miles de millones de vidas, ultramicroscópicas y de partículas vivas.

La tierra, con todas las montañas, los valles, las colinas, los mares y las tierras firmes, las plantas y los animales que la pueblan, las razas humanas y el aire que nos rodea, constituyen el mundo físico; y todas las cosas y los seres vivos en el mundo físico se componen de la materia más concentrada, de la más densa llamada materia física que se percibe por los sentidos de nuestro cuerpo físico por lo que se puede ver, tocar, investigar y analizar en el laboratorio.

Lejos de la tierra, más allá de su atmósfera, hay otra forma de materia en estado etérico, - compuesta de átomos extremadamente finos - esta materia ya no se puede investigar y sentir por los órganos físicos del ser humano.

Esta capa de materia fina constituye el plano astral. La materia del plano astral penetra en la atmósfera y pasa a través de las moléculas y los átomos físicos que entran en la composición de los cuerpos minerales, vegetales, animales y de los humanos, también penetra en todas partes, a través de todo, hasta el centro de la tierra.

 

En conclusión, nosotros los humanos, además de la materia física: sólida, líquida y gaseosa, también estamos rodeados de materia astral.

Los materiales que componen el cuerpo físico son de dos categorías: algunos visibles, tangibles y analizables y otros que son invisibles y, por lo tanto, imposibles de investigar. Por esta razón debemos entender y aceptar, que nuestro cuerpo está formado por dos partes en: el cuerpo físico y el cuerpo astral.

Se sabe y se ha comprobado que cuando las células del cuerpo están activas, cuando los músculos se contraen o cundo se dan ciertos estados del organismo - se producen en nuestro cuerpo corrientes eléctricas más altas o más bajas, dependiendo de la intensidad de la actividad de la célula.

 

La existencia de la electricidad en nuestro cuerpo demuestra la presencia de materia etérica. Se deduce, por lo tanto, que todas las células y órganos de nuestro organismo están rodeados y penetrados por este fluido etérico, y de esta manera se reproduce un segundo cuerpo, una duplicación del cuerpo físico, de naturaleza etérica, llamado cuerpo astral.

El papel de este cuerpo etérico es de mantener el vigor, el poder y el calor en nuestro organismo. A través de él, los músculos se contraen, el sistema nervioso conduce las órdenes que provienen del cerebro, el corazón bombea la sangre que fluye a través de las venas y las arterias. Además, este cuerpo etérico tiene el papel de crear un puente entre el cuerpo físico y el cuerpo astral con respecto a los pensamientos, el juicio, la voluntad que se transmite del cuerpo astral al cuerpo físico.

Descubrimos a través de un análisis intuitivo lo que se llama el mundo astral y es el siguiente plano de existencia, después del físico. Es el lugar donde todos pasarán en el momento de la muerte y es el próximo plano de su existencia, la muerte es prácticamente imposible y de hecho representa un nuevo nacimiento en el mundo espiritual.

En el otro mundo no llevaremos con nosotros el dinero, la fama, la riqueza o la posición social, sino solo la luz espiritual que hemos adquirido a través de cada palabra, pensamiento, acción y buena acción. Por esta razón, es necesario adquirir tanta Luz Divina como sea posible.

En el momento de la muerte, el alma se retira del cuerpo físico y pasa al cuerpo astral, que es una copia de nuestro cuerpo físico y en él continuamos nuestra vida en el otro mundo.

 

Todas las conexiones del cuerpo físico se separan de las del cuerpo astral y este es el verdadero momento de la muerte. Este proceso es más lento y por esta razón se recomienda que después de un período de al menos 72 horas, el cuerpo físico inanimado sea enterrado o incinerado.